sábado, 7 de junio de 2025

RETAZOS SOBRE TRINIDAD (I)

Reservé habitación en Casa Glamour. Supongo que por las fotos comparando con otros hoteles de la misma categoría elegí éste. Luego caí en la cuenta de que con ese nombre igual me había metido en un atolladero pero no, fue un alivio comprobar que lo del glamour era por la decoración que teniendo en cuenta lo sobrios que son los hoteles por aquí, este era una excepción.

Aquí no llegué a ver ninguna casa de cambio de divisas ni tampoco nadie se me acercó para proponérmelo. En Santa Cruz hay muchas casas de cambio y también cambistas en la calle. Oficialmente el dólar USA, se cambia a 6,87 bolivianos (Bs) pero ya en el aeropuerto el propio mozo de maletas me lo ofertaba a 10 Bs por dólar. Cambié sólo cien dólares por si acaso. Luego ví que en las casas de cambio y en la calle el dólar se pagaba entre 15 y 20 Bs, dependiendo del tipo de billete y de la cantidad. Los billetes grandes se pagan mejor.

En Trinidad hay una Casa Municipal de Cultura, con una biblioteca resultado de donaciones con unos doce mil volúmenes, la mayoría de temática local sobre el Beni y los Moxos. Hay una cafetería anexa donde  mis males empeoraron después de desayunar un café y una salteña que comí muy gustosamente pero que me sentó como un tiro.


La salteña es una empanada que se rellena de pollo, huevo duro y verduras. La masa es muy consistente y te la sirven con una cucharita para comerte el contenido sin que se desparrame el caldo que suele llevar. La masa y el contenido con muuucho aceite de soja.

Trinidad tiene muchos mercados, en general de dos plantas: en la de abajo son puestos de venta de verduras, carnes y algo de pescado y en la planta superior son puestos donde se sirven comidas populares. Alrededor de los mercados hay varias calles llenas de pequeños comercios donde se encuentra de todo.

La Municipalidad tiene editado un folleto con la ruta de los mercados, donde señala los más concurridos, pero no están todos.

Como tenía la necesidad de disponer de un teléfono boliviano ya que el roaming sale a precio de oro necesitaba otro terminal pero tenía que ser barato. Preguntando me enviaron al mercado de Guayamisito, que está rodeado de tiendas de productos tecnológicos donde vi artilugios que no sabía ni que existían. En una de estas tiendas encontré un móvil por 180 Bs. Me vendieron también la SIM, 100 Bs de conversación (sin datos) y ellos mismos me dieron de alta en Entel una de las empresas de telefonía (la otra es Tigo) haciéndolo todo a través del móvil que para ser tan elemental tiene hasta whatsapp. Mi número boliviano es el +591 649 824 69. Sólo atiendo en horarios de oficina ;-))



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viernes, 6 de junio de 2025

SUEÑOS Y PREMONICIONES

Durante un par de semanas previas al viaje cada noche tenía un sueño recurrente en el que por uno u otro motivo aplazaba el viaje para salir el 15 de julio de España. Me llegué a plantear en serio cual podría ser el significado y la conveniencia de hacer el cambio de fechas porque alguna experiencia he tenido en relación con el tema de los sueños que han resultado sorprendentes.

No cambié la fecha de partida porque pensando en que quería navegar por el río Yuruá para descender al Solimoes, en mitad de la época seca me iba a resultar más difícil o imposible hacerlo.

Los nativos conceden mucha importancia a los sueños pero ellos tienen una gran experiencia en su interpretación porque el consumo de enteógenos los tiene entrenados para interpretar las ensoñaciones. En más de una ocasión habiendo quedado con un nativo para realizar una actividad o un viaje, se ha echado atrás porque había tenido un sueño.

En mi caso podría deducirse que  se trata de una profecía autocumplida pero los retortijones son reales y ayer que compré en un puesto callejero inadvertidamente una tortita dulce, fue comerla y tener que regresar al hotel con premura.

Un viaje es puro azar e improvisación sobre la marcha y no alcanzaba a ver la diferencia entre partir en una u otra fecha, que por otra parte no podría interpretarse con rigurosidad y podría significar un cambio de año. En todo caso hay quedan Cruceiro do Sul y Boa Vista, dos hitos importantes de mi viaje actual,  pendientes de visitar. 

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AGRADECIMIENTOS

A todos los seguidores del blog os agradezco vuestro interés. El que me acompañarais en mi viaje ha sido para mí una satisfacción y una  responsabilidad. Ahora forma parte de mi “paquete” de decepción. Todavía he de subir contenido que en los días de tribulación digestiva no tuve la posibilidad de hacerlo.

Si estáis suscritos a follow-it no es necesario que canceléis la suscripción, de esta manera tendréis noticia del contenido nuevo que incluso cuando termine de narrar el transcurso de este viaje iré incluyendo. Los viajes no son sólo físicos. Follow-it no envía propaganda y si la política de esta empresa cambiara siempre se estará a tiempo de darse de baja.

Para este viaje llevaba cartas de presentación de la dirección de la Universidad Permanente de la Universidad de Alicante, de la Junta Directiva del Colegio Oficial de Médicos de Valencia, donde estoy colegiado, del Diputado de Cultura de la Diputación Provincial de Alicante y del Presidente de la Sociedad Geográfica Española. A todas estas personas les agradezco la confianza depositada en mí.

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UN FACTOR IMPREVISTO…

En Santa Cruz comencé a tomar doxiciclina, un antibiótico del grupo de las tetraciclinas utilizado actualmente como profilaxis contra el plasmodium causante del paludismo; al segundo día comencé con problemas gastrointestinales que atribuí a una disbacteriosis (alteración del microbioma intestinal) causada por el antibiótico. Aunque comencé a tomar fermentos lácteos porque esto en general resuelve el problema, la alteración continuaba de modo insidioso. Con el viaje a Trinidad y como dije, comiendo en lugares populares con gran intercambio del microbioma, pensé que podría resolverse, pero no sólo no fue así sino que empeoré. Comencé a tomar loperamida, el fortasec de toda la vida, y buscapina para tratar de serenar a mis tripas pero sin resultados. Pensé entonces que podría tener una amebiasis, infección intestinal frecuente en la selva si no se tienen las precauciones adecuadas y que a pesar de ello se puede contraer. Leña a las amebas pero también sin resultados.

Con la comida mis síntomas empeoraban, así que para poder llevar una vida “autónoma” (no WC dependiente) empecé a ayunar, viendo que el problema desaparecía. Para el viaje a Rurrenabaque ayuné el día anterior y durante el viaje, sólo agua y café americano. Gracias a eso realicé el viaje (ocho horas a pesar de que la distancia que separa ambas ciudades no llega a los cuatrocientos kilómetros) sin sobresaltos.

Puerto de Rurrenabaque, en el río Beni

En Rurre, como dicen aquí, empecé a sospechar que el origen de mi problema podría ser alimenticio ya que si no comía estaba asintomático. Reduje mi dieta a sopas, aquí contundentes, y café pero en cuanto terminaba la sopa mis tripas protestaban de nuevo. Pasé a una dieta de café, zumos y helados que no me daba ningún problema intestinal pero me desnutría, una talla de pantalón en esos pocos días y a expensas de la masa muscular.  Como elemento común en todas las comidas está el aceite de soja, utilizado por el 80% de la población en Bolivia, junto al de otras semillas.

La intolerancia al aceite de soja está descrita, a pesar de que el porcentaje de proteínas de soja que lleva es muy bajo pero en el proceso de cocción puede sufrir modificaciones que serían las causantes del problema.

En Brasil el consumo de aceite de soja es similar. Tenía ya preparado el viaje a Cobija en la frontera con Brasil pero con una dieta tan precaria como la que podía tomar, decidí dar el viaje por concluido y me he vuelto a Santa Cruz. Aquí tengo más posibilidades de comer ensalada sin aliñar y carnes a la parrilla y quedo a la espera de poder tener plaza en un vuelo de regreso a España con una frustración que si tuviera que empaquetarla no cabría en la mochila vacía.

Durante mi espera iré poniendo contenido en el blog generado durante los últimos días. 

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