martes, 28 de octubre de 2025
GUAYARAMERIN A TRINIDAD
El Departamento de Beni está al noreste de Bolivia y forma frontera con Brasil, delimitada por los rios Mamoré e Iténez (Guaporé en Brasil). Tiene ocho provincias y la situada más al norte es la provincia de Antonio Vaca Díez, cuya capital es Riberalta y donde se encuentra Guayaramerín. La capital del Departamento es Trinidad, que pertenece a la provincia de Cercado.
Guayaramerín y Trinidad están unidas por la Ruta 9 que discurre desde Yacuiba en la frontera con Argentina hasta Guayaramerín.
Entre Guayaramerín y Trinidad hay 598 km que al ser la carretera de tierra se tarda entre 10 a 12 horas en recorrerlos.
Hay autobuses que hacen el recorrido y un servicio de taxis, como lo llaman aquí, que se realiza con vehículos monovolumen de siete plazas y que lo presta uno de los muchos sindicatos de transportistas que hay, en este caso el Sindicato 22 de Septiembre. Teóricamente este medio de transporte es más rápido tardando un par de horas menos que el autobús o flota en denominación boliviana. El billete es algo más caro en este caso y los vehículos son los Toyota NOAH que ya conocí cuando me desplacé de Trinidad a Rurrenabaque.
El recorrido atraviesa una región de pampa inundable muy degradada desde el punto de vista medioambiental pues se ha sustituído la pampa por terreno dedicado a prados para dedicarlos a la cría de ganado vacuno. Las islas de vegetación arbórea subtropical van siendo también arrasadas y la vista de áreas quemadas o ardiendo es frecuente como también lo es ver los troncos de tamaño mediano que no son maderables, apiñados en las orillas de la carretera.
El servicio de taxis funciona por “llenado”, es decir que la Noah sale cuando los siete asientos están completos; si esto ocurre el día anterior a la partida se puede salir entre las 8 a 9 de la mañana, el tiempo justo para cargar la paquetería en la baca. De no ser así hay que esperar a que se complete el pasaje, lo que ocurre temprano en la mañana pero no tanto como en el primer caso. A mi me llamaron por teléfono a las 8 a.m. diciéndome que acudiera a la “central” que ya estaba todo el pasaje completo; me apresuré en llegar pero resulto en vano porque una de las viajeras llegó a las nueve y media por lo que la partida la hicimos una hora después.
Aún no le habíamos pillado el hueco al asiento cuando hicimos una parada para el almuerzo, con la queja de alguno de los viajeros porque, decían, a este paso no vamos a llega nunca. El conductor se excusó diciendo que sólo serían veinte minutos que en realidad se convirtieron en cuarenta y cinco.
El chiringuito de la parada es muy rudimentario pero la comida estaba gustosa: pollo o pescado con guarnición estándar...arroz, yuca y plátano frito.
El paisaje seguía siendo el mismo con grandes haciendas dedicadas a la cría de vacuno. La raza original, llamada criolla por ser la que introdujimos los españoles, está siendo sustituida por otras que se adaptan mejor a las condiciones climáticas y que tienen un rendimiento mayor, parece que la raza nelore se va imponiendo por su capacidad de adaptación, el mayor rendimiento cárnico, la facilidad de parto y buena ganancia de peso.
Sobre las tres y media llegábamos a Puerto Siles donde en una barcaza cruzamos el río Mamoré desde la margen izquierda. La población total del municipio es de mil y pocos habitantes pero al estar dispersa la población, el núcleo urbano es pequeño.
Llevábamos ya algún retraso según los compañeros de viaje que habían calculado llegar a Trinidad antes de lo que lo íbamos a hacer. Entrábamos a San Joaquín cayendo la tarde y había que entregar allí el colchón que levábamos en la baca.
El conductor llamó al teléfono que tenía en el albarán pero no contestaban y hasta que dio con el paradero de la destinataria transcurrió una hora haciéndose cargo del mismo un sobrino.
Saliendo de San Joaquín oscureció (en esta latitud el ocaso es muy breve) y el resto del viaje lo hicimos de noche. A partir del siguiente pueblo, San Ramón, una niebla inundaba la carretera y aquí había ya un tráfico intenso de vehículos pesados que dejaban una nube de polvo a su paso que unida a la bruma no dejaban ver nada en absoluto; el conductor no aminoraba la velocidad y no protesté porque el resto de viajeros no lo hizo supongo que por lo costumbrados a estas situaciones, pero a mí me parecía un viaje suicida. Cuando llegamos a San Pedro, a 150 km., la niebla desapareció y yo le dí gracias al Santo por habernos permitido llegar sin incidentes; aún nos quedaban sesenta kilómetros a Trinidad, que recorrimos en una hora.
Guayaramerín a Trinidad. Cruzando el río Mamoré:
martes, 7 de octubre de 2025
PAUSA EN LA VIDA NÓMADA
Necesitaba hacer un alto en el camino despreocupado de todo
y dedicado a escribir. A las afueras de Guayaramerín hay un hotel, en mitad de
lo que queda de selva que parecía reunir las condiciones que andaba buscando;
probé y tuve la fortuna de no haberme equivocado: tranquilidad, buenos
alimentos e internet de banda ancha para poner al día el blog.
Está en la ribera derecha del río Corrientes, un afluente
menor del Mamoré. Ambiente agradable, personal muy atento y amable.
GUAJARÁ-MIRIM
Durante la Fiebre del Caucho Bolivia creó las Delegaciones Nacionales de los ríos Madre de Dios y Purús para fomentar el desarrollo del norte del país. Con este motivo se fundó Puerto Palmira en 1892 en la ribera izquierda del río Mamoré. Diez años después se le llamó Puerto Sucre y en 1915 la población volvió a cambiar el nombre por el de Guayaramerín siendo este el definitivo.
Al otro
lado del río Mamoré había otra población brasileña llamada Esperidião Marques,
aunque los brasileños se referían a ella relacionándola con la población
boliviana y empezaron a llamarla Guajará-Mirim, onomatopeya portuguesa del
nombre boliviano. Esperidião Marques dependía del municipio de Santo Antonio do
Rio Madeira, segregándose en 1929 y tomando el nombre de Guajará-Mirim que era
el utilizado popularmente.
El
desarrollo de ambas ciudades fue consecuencia de la construcción del
ferrocarril Madeira Mamoré ya citado anteriormente. En la actualidad la ciudad
boliviana es un enorme zoco a donde acuden los brasileños a comprar por ser los
productos más baratos y resultarles el cambio de moneda ventajoso.
Entre
ambas ciudades hay dos islas: la isla Suárez y la Ilha Saldanha. La primera
debe su nombre a que se estableció aquí la empresa boliviana Suárez Hermanos en
1877. La propiedad de la isla está en litigio junto con otras ochenta islas de
los ríos Mamoré y Guaporé, este afluente del anterior. Ambos forman la frontera
este de Bolivia con Brasil.
En
ambas ciudades hay un control de fronteras y aduana y están comunicadas con un
servicio de barcazas ininterrumpidamente durante las horas diurnas.
ZONA DE EMBARQUE EN GUJARÁ-MIRIM
VÍDEO
DE LA TRAVESÍA:
sábado, 20 de septiembre de 2025
PORTO VELHO A GUAJARÁ-MIRIM
La carretera es la BR-364, por la que llegué desde Rio Branco a Porto Velho, que discurre paralela al río Madeira, hasta Abunã y desde aquí por la BR-425 se sigue hacia el sur paralelamente al río Mamoré, hasta llegar a Guajará-Mirim. Porto Velho y Guajará-Mirim fueron las estaciones término de la Estrada de Ferro Madeira Mamoré (EFMM) construído para facilitar a Bolivia la salida al mar de los productos de la selva, fundamentalmente el caucho, pues la existencia de unos rápidos entre lechos rocosos del río Madeira impiden la navegación desde algo más abajo del río Abumá, afluente por la izquierda del río Madeira. Estos rápidos reciben el nombre de cachoeiras término portugués que se emplea en toda la Amazonía para este tipo de accidentes geográficos.
La construcción de la línea férrea se hizo a cambio de la cesión por Bolivia del territorio del actual Estado de Acre.
Hay doce cachoeiras en el río Madeira antes de que sus aguas lleguen a Porto Velho. La más próxima a la ciudad es la de Santo Antonio, en la que aprovechando el lecho rocoso se construyó hace unos años una represa para la obtención de energía eléctrica, como ya comenté.
En la cachoeira Jirau se construyó otra represa en servicio desde 2016 que proporciona 3750 MW. Hay en proyecto la construcción de otras represas en este complejo de cachoeiras. Todos estos proyectos, incluidos los ya conclusos, han generado una gran polémica social desde su inicio por las implicaciones económicas (sobrecostos) y medioambientales que tienen los mismos.
La rodovía sigue paralela al curso del río igual que la línea férrea (abandonada) del Ferrocarril Madeira-Mamoré.
El autobús tarda una hora más por las paradas.
Entre la documentación expuesta en el Museu da Memória Rondoniense había un mapa muy deteriorado del Estado de Mato Grosso (entonces todavía no existía Rondonia) y en él está trazado el recorrido de la línea férrea.
En Guajará-Mirim queda en pie la antigua estación del EFMM y una de las locomotoras y algún otro vestigio. En la estación había un museo con fotos y diversos materiales del ferrocarril; hace dos años que está cerrada.
Frente a la estación están las instalaciones portuarias a las que se accede previo paso por la aduana y el control de fronteras a cargo de la Polícia Federal.

















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