El mismo año en el que se estrenaba la película “Hachiko: A
Dog's Story” sobre la historia de
fidelidad de un perro con su dueño, ocurrida en Japón en 1925, en Cochabamba se
iniciaba un episodio similar.
En 1924 al catedrático de Agricultura de la Universidad de
Tokio, Eisaburo Ueno le regalaron un perro de la raza Aika Inu. El profesor lo
bautizó como Hachiko y ambos tenían un estrecho vínculo. Todos los días lo
acompañaba hasta la estación de trenes de Shibuya cuando se iba a su trabajo y
a las cinco de la tarde. lo recibía en el mismo lugar.
El 21 de mayo de 1925 el catedrático sufrió un infarto
mientras daba clases y murió. Durante nueve años, hasta que falleció de cáncer,
Hachiko se sentó frente a la estación de trenes de Shibuya a esperar a su amo y
conmovió a su país.
En el cruce de las avenidas Papa Paulo y Aniceto Arce, en
Cochabamba, un vehículo embistió a la motocicleta de un universitario al que
acompañaba habitualmente su perro. El muchacho falleció durante el traslado al
hospital y su perro se quedó en el cruce durante varios años hasta su
fallecimiento, al cuidado de los comerciantes de la zona y sin consentir que
nadie lo adoptara.
He estado en el cruce y allí nadie recordaba el episodio
porque los negocios han cambiado y hay otras personas atendiéndolos.






















